Arquitectura Orientada a Servicios




En algún momento hemos visto, leído o simplemente escuchado a alguien hablar acerca de SOA (Service-Oriented Architecture por sus siglas en inglés) como si se tratara de un nuevo producto recién salido al mercado.  

La realidad es que este término, cuya penetración va en aumento dentro del ámbito organizacional, va más allá de su posible percepción como “receta infalible” o “servicio milagroso” para la entrega de mejores resultados dentro de una organización; específicamente en el sector de las tecnologías de la información.

Cada organización es un “mundo” diferente, con objetivos específicos  y un modelo de negocio del cual se esperan obtener beneficios a corto, mediano y largo plazo. En algunos casos, la consecución de esos objetivos es apalancada con el uso de las tecnologías de la información. 

Debemos ser muy cautelosos en este sentido ya que muchas veces se tiene la concepción errónea en el uso o aprovechamiento de la tecnología como recurso para aumentar la productividad.  Si bien la tecnología juega un rol importante en la actualidad, al igual que muchas otras herramientas, técnicas o disciplinas, se debe tener un control adecuado para asegurar -en cierta medida- la relación costo-beneficio entre la adquisición o uso de las tecnologías de la información y los beneficios reales que aporta a la organización.

El objetivo de la AOS es lograr adquirir ese control adecuado manteniendo un equilibrio entre negocio y tecnología aprovechando al máximo los recursos de la organización alineando las estrategias de TI con las estrategias del negocio de manera eficiente y efectiva.

No podemos pensar en un caso de éxito en la aplicación de una AOS si no existe una colaboración estrecha entre el área o los servicios de tecnologías de información y el negocio en sí. La AOS no es sólo una actividad o tarea a implementar en el área de TI, se trata de una disciplina.

La AOS debe estar soportada por una robusta gobernanza, no sólo de TI, sino de la información en general. Debemos tener presente que en la actualidad uno de los activos más valiosos e importantes dentro de una organización es la información que recibe, genera y/o transforma en el ejercicio diario de sus operaciones.


 “People can spend up to 70 percent of their time looking for information. More than 60% of CEO's need to do a better job leveraging information.” - IBM CFO, 2006.


Como tal, la AOS busca optimizar los procesos de negocio liberando la ejecución de los mismos de cualquier restricción tecnológica eliminando la típica dependencia en donde el negocio se debe adaptar a la tecnología cuando debería ser de manera contraria.  Para lograr mejores resultados es recomendable formar una mancuerna entre SOA y BPM (Business Process Management por sus siglas en inglés).

Al tener una buena GPN (Gestión de Procesos de Negocio) nos preparamos para la constante transformación organizacional, identificando todas o la mayoría de las variables internas y externas que afectan el transcurso normal de nuestras operaciones. De esta manera y en conjunto con una AOS, podemos manejar esos cambios de manera rápida, efectiva y rentable obteniendo como resultado un negocio ágil, dinámico y colaborativo donde los procesos de negocio estén necesariamente interconectados y sean reutilizables, disminuyendo costos y aumentando la flexibilidad de las herramientas, procesos y tecnología  dentro de la organización.

Tal vez no sea claramente visible desde un primer ángulo, pero el valor agregado que nos proporciona una AOS es la transformación de nuestros datos a través de una correcta alineación entre procesos y tecnología. Derivado de esto obtenemos mayores beneficios o beneficios globales como excelencia operacional, identificación adecuada de riesgos, optimización de inversiones en tecnología, reducción de costos, mejora en la toma de decisiones con el uso de información útil y oportuna, siendo un activo estratégico dentro de este modelo y el aumento en la respuesta efectiva de las tecnologías de la información para las necesidades en el día-a-día de nuestra organización.


Software Asset Management

Paralelo al paradigma de la AOS nos encontramos con el concepto de SAM (Software Asset Management por sus siglas en inglés) o Administración de Activos de Software al cual ITIL (Information Technology Infrastructure Library por sus siglas en inglés) define como “toda la infraestructura y procesos requeridos para administrar, controlar y proteger los activos de software dentro de una organización durante todo su ciclo de vida” y cuyo objetivo es hacer uso de manera eficiente y efectiva el presupuesto destinado al licenciamiento de software a un costo razonable basado en tres conceptos básicos: eficiencia de costo, efectividad de costo y disminución de riesgos.





La AAS solo es un pequeño componente del ITAM (Information Technology Asset Management por sus siglas en inglés) el cual abarca no sólo componentes de software sino también de hardware. Las dos categorías difieren principalmente por la complejidad en el licenciamiento de software. Teniendo clara esta división, el alcance de la AAS se define como el proceso de compra y asignación de licencias y derechos de uso de soluciones empresariales de software dentro de las corporaciones a nivel mundial.

Al igual que la AOS, la AAS esta destinada a ser parte fundamental de la estrategia global del negocio. Un claro ejemplo es el nacimiento de las NGAM (Next Generation Asset Management por sus siglas en inglés), las cuales tienen como objetivo principal el concebir los servicios de TI como productos y, como tal, todos los costos asociados a dichos servicios son reconocidos como inversiones creadas para soportar la creación, aprovisionamiento, administración, optimización y retiro eventual de esos servicios.





La AAS es un componente crítico para el correcto comportamiento legal y financiero del departamento de TI en una organización. La meta es optimizar las inversiones en tecnología a un nivel adecuado y evitar multas o acciones legales derivadas de una mala auditoria interna en cuestión de licenciamiento de software.
Al igual que la AOS, la AAS no es sólo una actividad o tarea, es una disciplina cuyas bases están sentadas en la generación de reportes y análisis de información. Por otro lado, existe una estrecha relación entre procesos, políticas y personas que dan sentido a la correcta AAS.

A pesar de ser una disciplina emergente o relativamente “nueva” en su aplicación al mercado, actualmente ITIL en conjunto con ISO (International Organization for Standarization por sus siglas en inglés) han creado guías y buenas prácticas en cuanto a AAS se refiere. Es muy importante que tengamos bien identificadas nuestras operaciones y servicios ya que estos activos son los que dan soporte y nos permiten entregar información financiera, contractual y de uso-de-datos correcta dentro y fuera del departamento de TI.


Software License Management

Los diferentes enfoques que existen en cuanto a licenciamiento de software hacen claramente de la AAS una tarea difícil ya que prácticamente no existen límites para la definición de cada esquema.

Una licencia se define como un contrato entre dos partes con establecimiento de términos y cláusulas. Derivado de esta definición, el licenciamiento de software se conoce como el procedimiento de conceder a otra persona o entidad el derecho de usar un software con fines industriales, comerciales o personales, de acuerdo a las clausulas que  aparecen en el contrato.  La licencia es un documento que puede ser electrónico, en papel  ó un número de serie autorizado por el autor.

Como hemos visto anteriormente, el licenciamiento de software es un tema complejo ya que existe un número “ilimitado” de licencias que se basan en diferentes necesidades, desde el número de usuarios que van a utilizar una aplicación, hasta el número de maquinas en las que puede ser instalado un programa.

En la actualidad, las licencias de software son clasificadas, principalmente, en estas categorías:

Software Propietario: Es la reserva de derechos sobre el uso, modificación o redistribución de algún componente de software. Por lo regular se estipulan diferentes cláusulas limitativas las cuales se ven documentadas en un EULA (End-User License Agreement por sus siglas en ingles) siendo el esquema más conocido y utilizado para soluciones empresariales de software. Por ejemplo, el sistema operativo Windows de Microsoft.

Dentro de esta clasificación existen otras sub-categorías importantes como son:

  • Open License Program (OLP) - Basado generalmente en el uso de un programa.
  • Transactional License Program (TLP) - Se mide por el número de instrucciones ejecutadas.
  • Volume License Program (VLP) - Otorgada para múltiples instalaciones.
  • Contractual License Program (CLP) - Otorgada por tiempo definido, generalmente dos años. Se puede renovar o cancelar.

Adicionalmente existen otras categorías que otorgan licencias por sitio, por servidor, por unidades de servicio del CPU e/o incluso por el número de usuarios que acceden al mismo tiempo a la aplicación (concurrencia).

Free Software: Pretende implantar la tendencia hacia el desarrollo de software sin limitantes de derechos de autor y bajo precio.

“'Free software' is a matter of liberty, not price. To understand the concept, you should think of 'free' as in 'free speech,' not as in 'free beer'.” - Richard M. Stallman

Para que un componente de software sea considerado libre, debe cumplir los siguientes requisitos:

  1. Que se pueda ejecutar sin importar el propósito.
  2. Que el usuario lo pueda modificar para ajustarlo a sus necesidades. Para lograrlo, este debe tener acceso acceso al código fuente.
  3. Que el usuario pueda redistribuir copias del programa, ya sea gratis o por una suma determinada.
  4. Que el usuario pueda distribuir versiones modificadas del programa siempre y cuando se documenten los cambios al software para el conocimiento de los demás.

Open Source: Free Software y OS son esencialmente lo mismo, la diferencia radica en que los defensores del Free Software no están totalmente de acuerdo con que las corporaciones disfruten y distribuyan Free Software ya que, según ellos, el mercado corporativo antepone la utilidad a la libertad, a la comunidad, a los principios y por ende no va de la mano con la filosofía del Free Software.


“Software is like sex: It is better when it's free.” - Linus Torvalds


Los componentes de software de tipo Open Source pueden ser compartidos abiertamente entre desarrolladores y usuarios finales de tal forma que todos aprendan de todos. Un ejemplo típico es Linux y sus distribuciones.

GPL (General Public License): La licencia GPL se aplica al software de la FSF (Free Software Foundation) y el proyecto GNU y otorga al usuario la libertad de compartir el software y realizar cambios en él. Dicho de otra forma, el usuario tiene derecho a usar el programa, modificarlo y distribuir las versiones modificadas pero no tiene permiso de realizar restricciones propias con respecto a la utilización de ese programa modificado.

La licencia GPL o copyleft (contrario a copyright) fue creada para mantener la libertad del software y evitar que alguien quisiera apropiarse de la autoría intelectual de un determinado programa. La licencia advierte que el software debe ser gratuito y que el paquete final, también debe ser gratuito.

Software de Dominio Público: El software de dominio público no está protegido por las leyes de derechos de autor y puede ser copiado por cualquiera sin costo alguno. Algunas veces los programadores crean un programa y lo donan para su utilización por parte del público en general. Lo anterior no quiere decir que en algún momento un usuario lo pueda copiar, modificar y distribuir como si fuera software propietario. Así mismo, existe software gratis protegido por leyes de derechos de autor que permite al usuario publicar versiones modificadas como si fueran propiedad de este último.

Freeware: Es software que el usuario final puede bajar totalmente gratis. La diferencia con el Open Source es que el autor siempre es dueño de los derechos, o sea que el usuario no puede realizar algo que no esté expresamente autorizado por el autor del programa, como modificarlo o venderlo. 

Shareware: También denominado software de evaluación (trialware), es software que se distribuye gratis y que el usuario puede utilizar y distribuir durante algún tiempo. El autor requiere que después de un tiempo de prueba el usuario pague por el software, normalmente a un costo bastante bajo, para continuar usando el programa.  El 'bajo costo' del shareware se debe a que el producto llega directamente al cliente a través de Internet, evitando así otros costos como empaque y transporte.

Adware: No son más que programas financiados con componentes publicitarios ocultos que son instalados por algunos productos tipo shareware. Es decir, el software es gratuito en su uso a cambio de tener un banner de publicidad visible en todo momento mientras utilizamos el programa.

Al final podemos hacer un balance entre costo y beneficio para tomar la mejor decisión, adecuar un plan a la medida para el licenciamiento de software en nuestra organización, pero sobre todo reflexionar para darnos cuenta si en realidad tenemos una buena AAS que soporte esa decisión.
 

Entropía de la Información



La teoría formal de la información nació de los artículos publicados en 1948 por el matemático estadounidense Claude E. Shannon. En ellos enunció: la medida de la información más ampliamente usada hoy en día es la entropía. La entropía había venido siendo un concepto central de la termodinámica, la rama de la física que trata del calor. Suele decirse que la entropía termodinámica expresa el desorden de un sistema físico. En 1877 el físico austriaco Ludwig Boltzmann la caracterizó más precisamente como el número de estados microscópicos distintos en los que pueden hallarse las partículas que componen un trozo de materia de forma que siga pareciendo el mismo trozo desde un punto de vista macroscópico. En el caso del aire de una habitación, se contarían las maneras en que podrían distribuirse y moverse las moléculas de gas por la habitación.

Claro que esta conceptualización de Boltzmann va muy de acuerdo con la idea de que la suma de las partes aisladas no da como resultado el todo. Actualmente se acepta que a la suma de las partes debe agregársele los valores de las interacciones de estas partes, las ligas que contienen la Información que determina su comportamiento.

Cuando Shannon buscó una manera de cuantificar la información contenida en un mensaje, la lógica le condujo a una fórmula que tenía el mismo aspecto que la de Boltzmann. La entropía de Shannon de un mensaje es el número dígitos binarios, o bits, necesarios para codificarlo. Aunque no nos ilustra acerca del valor de la información, que depende mucho del contexto; en cuanto medida objetiva de la cantidad de información, la entropía de Shannon ha sido enormemente útil en ciencia y técnica. El diseño de todos los aparatos modernos de comunicación -desde los teléfonos portátiles hasta los módems y los reproductores de discos compactos- se basa en la entropía de Shannon.

La entropía termodinámica y la de Shannon son conceptualmente equivalentes: el número de configuraciones que se cuentan en la entropía de Boltzmann refleja la cantidad de información de Shannon que se necesitaría para realizar cualquier configuración determinada. Tales entropías presentan, sin embargo, dos diferencias principales. En primer lugar, la entropía termodinámica que emplea un químico o un experto en refrigeración se expresa en unidades de energía dividida por temperatura, mientras que la entropía de Shannon aplicada por un ingeniero de telecomunicaciones se da en bits, magnitud que carece de dimensión. Esta diferencia no es más que una cuestión de convenciones.

Incluso cuando se les ha reducido a unidades comunes, los valores típicos de las dos entropías difieren mucho en magnitud. Un microchip de silicio que contenga un gigabyte de datos, por ejemplo, posee una entropía de Shannon de unos 1010 bits (un byte son ocho bits), muchísimo menor que la entropía termodinámica del chip, unos 1023 bits a temperatura ambiente. Esta discrepancia se debe a que esas entropías se calculan para grados de libertad diferentes. Un grado de libertad es cualquier cantidad que pueda cambiar, así una coordenada que especifica la localización de una partícula o una componente de su velocidad. La entropía de Shannon del chip sólo atiende al estado global de cada pequeño transistor impreso en el cristal de silicio: está on u off; representa un 0 o un 1 –un único grado de libertad binario--. La entropía termodinámica, por el contrario depende de los estados de todos y cada uno de los miles de millones de átomos (con sus electrones en órbita) que forman cada transistor. A medida que la miniaturización nos acerque más al día en que cada átomo nos almacenará un bit de información, la entropía útil de Shannon del mejor microchip del momento se ira acercando a la entropía termodinámica de su materia. Cuando las dos entropías se calculan para los mismos grados de libertad, resultan iguales.

¿Cuáles son los grados de libertad fundamentales? Después de todo, los átomos se componen de electrones y núcleos, los núcleos de protones y neutrones, y éstos de quarks. Muchos consideran hoy en día que los electrones y los quarks son excitaciones de supercuerdas, de las que piensan que son entes más fundamentales. Pero las vicisitudes de un siglo de revelaciones en la física nos previenen contra el dogmatismo. Podría haber más niveles de estructura en nuestro universo que los que sueña la física actual.

No se puede calcular la capacidad máxima de información de un pedazo de materia, o, de manera equivalente, su verdadera entropía termodinámica, sin conocer la naturaleza de los últimos constituyentes de la materia o del nivel más profundo de la estructura, al que llamaré “nivel X”. (Esta ambigüedad no le causa problemas en el análisis de la termodinámica práctica, por ejemplo, la de un motor de coche, ya que se puede ignorar los quarks del interior del átomo; ellos no cambian de estado bajo las condiciones relativamente moderadas del motor.) Dado el vertiginoso progreso de la miniaturización, juguemos a imaginar un día en que los quarks sirviesen para almacenar información, quizás un bit cada uno.

¿Cuánta información cabría entonces en nuestro cubo de un centímetro de lado? ¿Y cuánta si lográsemos controlar la supercuerda, o niveles más profundos aún ni soñados? Sorprendentemente, los desarrollos de la física de la gravitación en los treinta últimos años han proporcionado algunas respuestas claras a preguntas que parecían inabordables.




En cuanto a la “flecha del tiempo”, que está relacionada con la entropía en el sentido que el aumento de ésta última marca la dirección en la que transcurre el tiempo, y que tiene que ver con la irreversibilidad de los procesos termodinámicos, este autor, como otros, acude a la relatividad de estos fenómenos y a su dependencia de las leyes de la probabilidad. La reversibilidad de los procesos físicos, que existe en las leyes de Newton, no tiene porque no ocurrir en los procesos termodinámicos por muy improbable que esto sea.

Ni que decir tiene que soy muy partidario de las tesis de los autores que venimos mencionando, en primer lugar porque sitúan a la información en ese lugar intermedio entre la consciencia y la materia en el que yo la sitúo y en segundo, porque son muy afines a las ideas de Roger Penrose. Este autor inglés ha dicho en relación con algunos aspectos de la vida, en los que la información juega un papel importante, que probablemente se requiera una extensión de las leyes físicas y químicas como las conocemos hoy. 
 

Del Bisonte a la Realidad Virtual




 
El engaño de los sentidos, interesante recorrido por la historia de la comunicación y la fuerza de la imagen, desde la prehistoria, los grabados  de la pintura rupestre hasta la actualidad de la realidad virtual, poniendo énfasis en la función que cumple en cada momento importante de su historia, ya sea como simulación, enmascaramiento, fantasía e ilusión que permite la doble transición entre la vida real y la virtual, asimilando que la sociedad actual y los valores que la rigen dan mayor importancia a la apariencia, que al propio ser y que los medios se han convertido en biombos artificiales ocultando los aspectos menos gratos de la realidad.

Es destacable la posición de Platón, que al hablar de la imagen, la señaló por tratar de engañar a los sentidos y a la inteligencia pues hacia creer a los hombres que la miraban estaban ante un objeto, cuando en realidad estaban ante su simulación. Incluso la misma semiótica moderna ha demostrado que la percepción de Platón no era del todo errónea al llamar a este efecto “ilusión referencial”, en donde ilusión proviene del latín illudere, que significa engañar. Otro pasaje importante es el que representa la Doncella de Corintio, quien pintaba la sombra de su amado en la pared cuando este se ausentaba. Pero lo dibujaba de perfil, no de frente, destacando esa tendencia natural del hombre a imponer orden y sentido a sus percepciones, mediante proyecciones imaginarias, así como de dotar de orden al desorden y de semántica los campos perceptivos aleatorios, imponiéndoles un sentido figurativo.
Esta idea se desarrolla y se demuestra a través de los años y de la historia con diversas teorias y se adiciona con la incorporaciòn de la tecnología y de la realidad virtual, un campo que nacio originalmente para el entrenamiento de militares, pero con el  tiempo evolucionó hacia aplicaciones diversas, tan distantes como la medicina y la del entretenimiento, lo cual hoy en día es parte de nuestra cotidianeidad, como por ejemplo en los juegos de realidad virtual que poseemos en casi todos los hogares o las diversas salas de cine, con funciones especiales como las de visión en 3D.

La realidad virtual ha existido desde el primer intento de comunicación entre los seres humanos y que el fenómeno de la comunicación, muchas veces es minimizado o ignorado y en realidad es uno de los mas complejos para su estudio, pero al mismo tiempo de los que mas han aportado a la evolución de la humanidad.
 

Información en las Organizaciones



Todos los días somos "bombardeados" con decenas de datos: precios, cifras, impuestos y muchos otros datos de los cuales tenemos visibilidad en nuestro entorno. En ocasiones su simple presencia es parte de la rutina en la que vivimos a diario, sin profundizar en su significado o el propósito léxico, sintáctico o semántico de su existencia.

Actualmente la información desempeña un papel importante en aspectos cotidianos y no triviales para el desarrollo de nuestras actividades diarias. Es muy importante conocer y entender que un dato es la representación abstracta de algo que no genera valor; similar al concepto de materia prima. Por otro lado, la información puede considerarse como el procesamiento de dichos datos, lo cual genera valor y puede ser útil para la toma de decisiones.




Si trasladamos este concepto a un entorno empresarial y nos basamos en la teoría simple de comunicación donde tenemos uno o más emisores, un mensaje y uno o más receptores para dicho mensaje, podremos identificar el inicio (nacimiento) de un flujo en el cual invariablemente existirá procesamiento de datos y del cual se espera obtener información valiosa  que será transmitida a diversos usuarios.

En un entorno real cada organización puede generar cantidades enormes de información, la cual debe ser  tratada de manera adecuada ya que se busca generar valor a través de su procesamiento dentro  o fuera de la misma y por ende que sea útil para la toma de decisiones. Asumiendo dicha premisa, sabemos que con el paso del tiempo la información puede cambiar, crecer o incluso ser depreciada por diversas transformaciones internas, cambios en la operación, mejor posición en el mercado o extinción de la organización.

Es así como surgen los siguientes cuestionamientos (no limitativos):

       ¿Qué pasa cuando el volumen de información aumenta de manera exponencial?
       ¿Qué pasa con la confidencialidad de la información?
       ¿Cómo definir una tratamiento adecuado para la información?
       ¿Qué tipo de infraestructura tecnológica necesito para el manejo de mi información?
       ¿Qué tan accesible y segura se encuentra mi información?

La respuesta no es única y tampoco es simple pero existen diversas alternativas y un gran análisis de fondo sobre esta situación, lo que nos otorga un mayor entendimiento para la búsqueda de soluciones.


Cómputo Centralizado vs Computo Distribuido

Vivimos en la constante "pelea" por decidir el control que se le dará a la información dentro de una organización. Por un lado tenemos el cómputo centralizado donde todos los ordenadores se gestionan a través de un servidor central y las peticiones (tareas) se llevan a cabo en ese servidor y el cómputo distribuido, donde se otorga a cada usuario el procesamiento, los programas y el almacenamiento de datos de manera independiente, siendo la configuración más utilizada.

Las organizaciones han pasado por ciclos de computación distribuida a computación centralizada y regresan de nuevo a la computación distribuida. La mayoría de las organizaciones no están seguras de que esquema es el más adecuado y se preguntan si deben migrar a la computación distribuida o viceversa.

Podemos llegar a combinar lo mejor de ambos modelos. Esto implica que los datos y las personas que utilizan los datos deben ser distribuidos mientras que las herramientas necesarias para gestionar los datos deben estar centralizadas.


Cómputo en la Nube

Cualquier empresa o unidad de negocio puede ahora construir una aplicación completa sin utilizar servidores. Gracias a la consolidación de la virtualización y de las tecnologías web, la computación bajo demanda a través de la Internet es ya una realidad; a esto se le conoce como 'cloud computing' o cómputo en la nube.




Este modelo se centra en el usuario y ofrece un modo de adquisición y suministro de servicios muy efectivo. Se define y caracteriza por su escalabilidad, por una excepcional experiencia de usuario y por definir un nuevo modelo económico basado en una nueva forma de consumir servicios. Es un modelo de aprovisionamiento rápido de recursos IT, facilitando la operación del usuario final.

En los últimos años, hemos visto como el cómputo en la nube se ha convertido en una tendencia dentro del mundo informático y en una "necesidad" para algunas empresas que no cuentan con la infraestructura ni los recursos necesarios para poder implantar un 'site' y mucho menos darle mantenimiento. Por lo tanto, reducen costos al buscar un proveedor de servicios de cómputo en la nube.

Se estima que en el año 2015 más del 50% de las cargas de trabajo serán procesadas en entornos 'cloud' demostrando la creciente importancia que año tras año gana el cómputo en la nube dentro de las organizaciones. En general, los servicios en la nube, acelerados por la adopción de tablets y teléfonos inteligentes, originarán una segunda ola en la tendencia de las tecnologías para la información y su relación con los usuarios.





Big Data

Actualmente este fenómeno se difunde como la vía adecuada para que las organizaciones puedan tener la capacidad de procesar toda la información que generan aprovechando las grandes cantidades de datos que acumulan en sus bases de datos, discos duros o en la misma nube.

Nos sirve para el tratamiento y análisis de enormes repositorios de datos, tan desproporcionadamente grandes que resulta imposible tratarlos con las herramientas de bases de datos y analíticas convencionales. La tendencia se encuadra en un entorno que no nos suena para nada extraño: la proliferación de páginas web, aplicaciones de imagen y vídeo, redes sociales, dispositivos móviles, apps, smartphones, etc.

Este tipo de tecnología es muy substancial, resaltando que no aplica para todas las organizaciones, ya que las PyMES aún no se enfrentan a la problemática de acumular grandes cantidades de información aunado a los altos costos que genera el acceso a este tipo de recursos.


Gobernanza 

Como podemos ver, la evolución del desarrollo tecnológico ha sido tan importante en los últimos años, que ha supuesto muchos cambios profundos en la manera de trabajar, de hacer negocios y en la propia sociedad. Muchos de estos cambios están todavía en evolución y necesitan de un conjunto de datos teóricos sobre los cuales asentarse. En este sentido, podríamos decir que la "gestión del conocimiento" es la teoría de gestión que responde a la adaptación de las últimas innovaciones tecnológicas en el tratamiento de la información y las telecomunicaciones. La tendencia del conocimiento será, a futuro, imprescindible para encarar los retos de la llamada sociedad de la información.

En la sociedad de la información, autoridades públicas y autoridades privadas han establecido unas condiciones de gobernanza que han permitido el mantenimiento de un cierto orden en internet. Por un lado, han sido adoptados instrumentos de control de muy distinta naturaleza, desde marcos normativos a configuraciones técnicas. 

El orden se ha logrado desde diversas fuentes reguladoras, en ocasiones a través de regulaciónes públicas y en muchas más ocasiones a través de autorregulación privada. Esta combinación de instrumentos de control y de fuentes reguladoras ha permitido la aparición de lo que puede denominarse un régimen internacional de la información.

Como ejemplo tenemos COBIT (Control Objectives for Information and related Technology). Es un modelo de referencia que describe 34 procesos relacionados con TI y que son comunes a todas las organizaciones. Cada proceso está descrito en detalle, incluyendo entradas y salidas, actividades clave, objetivos, indicadores de desempeño y un modelo básico de madurez. Fue creado por la organización ISACA pero en la actualidad es mantenido por ITGI.



Crecimiento

Desde el inicio de los tiempos el ser humano genera información, aunque la cantidad que se procesaba no era un tema prioritario, hasta ahora. Actualmente  la volumetría de datos es un tema de gran importancia debido al crecimiento acelerado, no sólo de la población, sino también de los datos que genera cada persona a diario.

Entre el inicio de la historia humana y el año 2003, nuestra especie generó 5 exabytes (5.000 millones de GB) de información. En 2011, empezamos a generar 5 exabytes de datos cada dos días, y en 2013, se espera que esa cantidad se genere cada 10 minutos. 

No cabe duda de que la información que producimos es mucha más de la que podemos abarcar, la pregunta es: ¿Esto nos volverá locos? ¿Cuánto podemos aguantar antes de que lleguemos a un colapso, mental y financiero?

Muchos tienden a olvidar que los datos, aunque estén “en la nube”, ocupan espacio en servidores y discos duros, y las máquinas que los almacenan deben ser mantenidas, asunto que cuesta mucho dinero en mantener. Para IBM, por ejemplo, el costo de 1 exabyte está en torno a los USD$10 millones.



Por cierto, también hay una teoría que dice que llegaremos a un límite de la información que podemos producir, debido a nuestra propia inhabilidad mental para procesar todo. De acuerdo a esta teoría, estamos limitados en la cantidad de información que generamos por nuestra habilidad para consumirla. La solución no está clara, aunque existen varias posibilidades para resolver este problema que no muchas veces tomamos en cuenta. ¿Encontraremos la manera de salir adelante antes de caer en el colapso?


Confidencialidad

La privacidad de los datos y la seguridad de la información son dos de los factores más importantes para asegurar la efectividad y el cumplimiento de los negocios. El cumplimiento con leyes y regulaciones aplicables sumado a la estricta conformidad al marco de trabajo de privacidad de los datos y seguridad de la información debe ser fundamental y obligatorio para todas las empresas.

Por ejemplo, en México se ha aprobado la reforma a la Ley Federal de Protección de Datos Personales en Posesión de los Particulares. Con dicha reforma las empresas que manejen datos personales serán obligadas a reconocer el derecho ciudadano de la privacidad y se tendrán que apegar a normativas que garanticen el uso adecuado y seguro de datos personales. Empresas que no cumplan con esta ley se enfrentarán a multas de hasta 18 millones de pesos y de hasta el doble de la multa inicial si reinciden.




La protección que existe en la nube es otro claro ejemplo, la cual es robusta y casi impenetrable. En nuestros días la TOTAL seguridad de la información NO ha podido ser garantizada, un claro ejemplo se dio con los ataques del grupo hacktivista 'Anonymous' derivados de las propuestas de leyes como ACTA y SOPA en EUA, donde organizaciones como el FBI y Universal Music fueron vulneradas exponiendo información delicada pero sobre todo las brechas de seguridad que podemos encontrar en cualquier organización.






AUTORES


Miguel Castillo Nuñez

Dante Canseco Guevara

Vidal García Martínez