En algún momento hemos visto, leído
o simplemente escuchado a alguien hablar acerca de SOA (Service-Oriented Architecture
por sus siglas en inglés) como si se tratara de un nuevo producto recién salido
al mercado.
La realidad es que este término, cuya
penetración va en aumento dentro del ámbito organizacional, va más allá de su
posible percepción como “receta infalible” o “servicio milagroso” para la
entrega de mejores resultados dentro de una organización; específicamente en el
sector de las tecnologías de la información.
Cada organización es un “mundo”
diferente, con objetivos específicos y
un modelo de negocio del cual se esperan obtener beneficios a corto, mediano y
largo plazo. En algunos casos, la consecución de esos objetivos es apalancada
con el uso de las tecnologías de la información.
Debemos ser muy cautelosos en
este sentido ya que muchas veces se tiene la concepción errónea en el uso o
aprovechamiento de la tecnología como recurso para aumentar la productividad. Si bien la tecnología juega un rol importante
en la actualidad, al igual que muchas otras herramientas, técnicas o
disciplinas, se debe tener un control adecuado para asegurar -en cierta medida-
la relación costo-beneficio entre la adquisición o uso de las tecnologías de la
información y los beneficios reales que aporta a la organización.
El objetivo de la AOS es lograr
adquirir ese control adecuado manteniendo un equilibrio entre negocio y
tecnología aprovechando al máximo los recursos de la organización alineando las
estrategias de TI con las estrategias del negocio de manera eficiente y
efectiva.
No podemos pensar en un caso de
éxito en la aplicación de una AOS si no existe una colaboración estrecha entre
el área o los servicios de tecnologías de información y el negocio en sí. La
AOS no es sólo una actividad o tarea a implementar en el área de TI, se trata
de una disciplina.
La AOS debe estar soportada por
una robusta gobernanza, no sólo de TI, sino de la información en general.
Debemos tener presente que en la actualidad uno de los activos más valiosos e
importantes dentro de una organización es la información que recibe, genera y/o
transforma en el ejercicio diario de sus operaciones.
“People can spend up to 70 percent of their time looking for information. More than 60% of CEO's need to do a better job leveraging information.” - IBM CFO, 2006.
Como tal, la AOS busca optimizar
los procesos de negocio liberando la ejecución de los mismos de cualquier
restricción tecnológica eliminando la típica dependencia en donde el negocio se
debe adaptar a la tecnología cuando debería ser de manera contraria. Para lograr mejores resultados es recomendable
formar una mancuerna entre SOA y BPM (Business Process Management por sus
siglas en inglés).
Al tener una buena GPN (Gestión
de Procesos de Negocio) nos preparamos para la constante transformación organizacional,
identificando todas o la mayoría de las variables internas y externas que
afectan el transcurso normal de nuestras operaciones. De esta manera y en
conjunto con una AOS, podemos manejar esos cambios de manera rápida, efectiva y
rentable obteniendo como resultado un negocio ágil, dinámico y colaborativo
donde los procesos de negocio estén necesariamente interconectados y sean
reutilizables, disminuyendo costos y aumentando la flexibilidad de las
herramientas, procesos y tecnología dentro
de la organización.
Tal vez no sea claramente visible
desde un primer ángulo, pero el valor agregado que nos proporciona una AOS es
la transformación de nuestros datos a través de una correcta alineación entre
procesos y tecnología. Derivado de esto obtenemos mayores beneficios o
beneficios globales como excelencia operacional, identificación adecuada de
riesgos, optimización de inversiones en tecnología, reducción de costos, mejora
en la toma de decisiones con el uso de información útil y oportuna, siendo un activo
estratégico dentro de este modelo y el aumento en la respuesta efectiva de las
tecnologías de la información para las necesidades en el día-a-día de nuestra
organización.
Software Asset Management
Paralelo al paradigma de la AOS
nos encontramos con el concepto de SAM (Software Asset Management por sus
siglas en inglés) o Administración de Activos de Software al cual ITIL
(Information Technology Infrastructure Library por sus siglas en inglés) define
como “toda la infraestructura y procesos requeridos para administrar, controlar
y proteger los activos de software dentro de una organización durante todo su
ciclo de vida” y cuyo objetivo es hacer uso de manera eficiente y efectiva el
presupuesto destinado al licenciamiento de software a un costo razonable basado
en tres conceptos básicos: eficiencia de costo, efectividad de costo y
disminución de riesgos.
La AAS solo es un pequeño
componente del ITAM (Information Technology Asset Management por sus siglas en
inglés) el cual abarca no sólo componentes de software sino también de
hardware. Las dos categorías difieren principalmente por la complejidad en el
licenciamiento de software. Teniendo clara esta división, el alcance de la AAS se
define como el proceso de compra y asignación de licencias y derechos de uso de
soluciones empresariales de software dentro de las corporaciones a nivel
mundial.
Al igual que la AOS, la AAS esta
destinada a ser parte fundamental de la estrategia global del negocio. Un claro
ejemplo es el nacimiento de las NGAM (Next Generation Asset Management por sus
siglas en inglés), las cuales tienen como objetivo principal el concebir los
servicios de TI como productos y, como tal, todos los costos asociados a dichos
servicios son reconocidos como inversiones creadas para soportar la creación,
aprovisionamiento, administración, optimización y retiro eventual de esos
servicios.
La AAS es un componente crítico
para el correcto comportamiento legal y financiero del departamento de TI en
una organización. La meta es optimizar las inversiones en tecnología a un nivel
adecuado y evitar multas o acciones legales derivadas de una mala auditoria interna
en cuestión de licenciamiento de software.
Al igual que la AOS, la AAS no es
sólo una actividad o tarea, es una disciplina cuyas bases están sentadas en la
generación de reportes y análisis de información. Por otro lado, existe una
estrecha relación entre procesos, políticas y personas que dan sentido a la
correcta AAS.
A pesar de ser una disciplina
emergente o relativamente “nueva” en su aplicación al mercado, actualmente ITIL
en conjunto con ISO (International Organization for Standarization por sus
siglas en inglés) han creado guías y buenas prácticas en cuanto a AAS se refiere.
Es muy importante que tengamos bien identificadas nuestras operaciones y
servicios ya que estos activos son los que dan soporte y nos permiten entregar información
financiera, contractual y de uso-de-datos correcta dentro y fuera del
departamento de TI.
Software License Management
Los diferentes enfoques que existen
en cuanto a licenciamiento de software hacen claramente de la AAS una tarea difícil
ya que prácticamente no existen límites para la definición de cada esquema.
Una licencia se define como un
contrato entre dos partes con establecimiento de términos y cláusulas. Derivado
de esta definición, el licenciamiento de software se conoce como el
procedimiento de conceder a otra persona o entidad el derecho de usar un
software con fines industriales, comerciales o personales, de acuerdo a las
clausulas que aparecen en el contrato. La licencia es un documento que puede ser
electrónico, en papel ó un número de
serie autorizado por el autor.
Como hemos visto anteriormente,
el licenciamiento de software es un tema complejo ya que existe un número “ilimitado”
de licencias que se basan en diferentes necesidades, desde el número de
usuarios que van a utilizar una aplicación, hasta el número de maquinas en las
que puede ser instalado un programa.
En la actualidad, las licencias
de software son clasificadas, principalmente, en estas categorías:
Software Propietario: Es la
reserva de derechos sobre el uso, modificación o redistribución de algún
componente de software. Por lo regular se estipulan diferentes cláusulas
limitativas las cuales se ven documentadas en un EULA (End-User License Agreement
por sus siglas en ingles) siendo el esquema más conocido y utilizado para soluciones
empresariales de software. Por ejemplo, el sistema operativo Windows de
Microsoft.
Dentro de esta clasificación existen
otras sub-categorías importantes como son:
- Open License Program (OLP) - Basado generalmente en el uso de un programa.
- Transactional License Program (TLP) - Se mide por el número de instrucciones ejecutadas.
- Volume License Program (VLP) - Otorgada para múltiples instalaciones.
- Contractual License Program (CLP) - Otorgada por tiempo definido, generalmente dos años. Se puede renovar o cancelar.
Adicionalmente existen otras categorías
que otorgan licencias por sitio, por servidor, por unidades de servicio del CPU
e/o incluso por el número de usuarios que acceden al mismo tiempo a la
aplicación (concurrencia).
Free Software: Pretende implantar
la tendencia hacia el desarrollo de software sin limitantes de derechos de
autor y bajo precio.
“'Free software' is a matter of liberty, not price. To understand the concept, you should think of 'free' as in 'free speech,' not as in 'free beer'.” - Richard M. Stallman
Para que un componente de
software sea considerado libre, debe cumplir los siguientes requisitos:
- Que se pueda ejecutar sin importar el propósito.
- Que el usuario lo pueda modificar para ajustarlo a sus necesidades. Para lograrlo, este debe tener acceso acceso al código fuente.
- Que el usuario pueda redistribuir copias del programa, ya sea gratis o por una suma determinada.
- Que el usuario pueda distribuir versiones modificadas del programa siempre y cuando se documenten los cambios al software para el conocimiento de los demás.
Open Source: Free Software y OS
son esencialmente lo mismo, la diferencia radica en que los defensores del Free
Software no están totalmente de acuerdo con que las corporaciones disfruten y
distribuyan Free Software ya que, según ellos, el mercado corporativo antepone
la utilidad a la libertad, a la comunidad, a los principios y por ende no va de
la mano con la filosofía del Free Software.
“Software is like sex: It is better when it's free.” - Linus Torvalds
Los componentes de software de
tipo Open Source pueden ser compartidos abiertamente entre desarrolladores y
usuarios finales de tal forma que todos aprendan de todos. Un ejemplo típico es
Linux y sus distribuciones.
GPL (General Public License): La
licencia GPL se aplica al software de la FSF (Free Software Foundation) y el
proyecto GNU y otorga al usuario la libertad de compartir el software y
realizar cambios en él. Dicho de otra forma, el usuario tiene derecho a usar el
programa, modificarlo y distribuir las versiones modificadas pero no tiene
permiso de realizar restricciones propias con respecto a la utilización de ese
programa modificado.
La licencia GPL o copyleft (contrario a copyright) fue creada para mantener la libertad del software y evitar que alguien quisiera apropiarse de la autoría intelectual de un determinado programa. La licencia advierte que el software debe ser gratuito y que el paquete final, también debe ser gratuito.
La licencia GPL o copyleft (contrario a copyright) fue creada para mantener la libertad del software y evitar que alguien quisiera apropiarse de la autoría intelectual de un determinado programa. La licencia advierte que el software debe ser gratuito y que el paquete final, también debe ser gratuito.
Software de Dominio Público: El
software de dominio público no está protegido por las leyes de derechos de
autor y puede ser copiado por cualquiera sin costo alguno. Algunas veces los
programadores crean un programa y lo donan para su utilización por parte del
público en general. Lo anterior no quiere decir que en algún momento un usuario
lo pueda copiar, modificar y distribuir como si fuera software propietario. Así
mismo, existe software gratis protegido por leyes de derechos de autor que
permite al usuario publicar versiones modificadas como si fueran propiedad de
este último.
Freeware: Es software que el
usuario final puede bajar totalmente gratis. La diferencia con el Open Source
es que el autor siempre es dueño de los derechos, o sea que el usuario no puede
realizar algo que no esté expresamente autorizado por el autor del programa,
como modificarlo o venderlo.
Shareware: También denominado software
de evaluación (trialware), es software que se distribuye gratis y que el
usuario puede utilizar y distribuir durante algún tiempo. El autor requiere que
después de un tiempo de prueba el usuario pague por el software, normalmente a
un costo bastante bajo, para continuar usando el programa. El 'bajo costo' del shareware se debe a que el
producto llega directamente al cliente a través de Internet, evitando así otros
costos como empaque y transporte.
Adware: No son más que programas
financiados con componentes publicitarios ocultos que son instalados por
algunos productos tipo shareware. Es decir, el software es gratuito en su uso a
cambio de tener un banner de publicidad visible en todo momento mientras
utilizamos el programa.
Al final podemos hacer un balance
entre costo y beneficio para tomar la mejor decisión, adecuar un plan a la
medida para el licenciamiento de software en nuestra organización, pero sobre
todo reflexionar para darnos cuenta si en realidad tenemos una buena AAS que
soporte esa decisión.














